CIF: probabilidad de recesión en Argentina salta a 88% en abril
CIF: probabilidad de recesión en Argentina salta a 88% en abril 1.
1. ¿Por qué importa AHORA? Ocho de cada diez termómetros de la economía argentina se enfriaron en abril. El resultado es una señal de alarma difícil de ignorar: la probabilidad de recesión calculada por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella saltó a 88%. Es el nivel de riesgo más alto registrado en el actual ciclo y equivale a que nueve de cada diez veces que el modelo lanzó una advertencia similar en el pasado, la economía efectivamente se contrajo. 2. ¿Qué pasó exactamente? El Índice Líder del CIF —un indicador que anticipa cambios de rumbo en la actividad económica— cayó 1,77% en abril respecto de marzo, ya descontados los efectos estacionales (es decir, ajustado por factores típicos del mes como feriados o vacaciones). Respecto de abril de 2025, la caída interanual fue de 6,01%. El deterioro fue generalizado: de las diez series que alimentan el índice, solo dos mostraron variaciones positivas significativas —el precio FOB de la soja y la recaudación de IVA real— mientras que el resto (Índice General de la Bolsa, Merval, M1, ventas de autos, despacho de cemento, confianza del consumidor, producción de minerales no metálicos y siderurgia) registró retrocesos. 3. ¿Qué significa económicamente? El Índice Líder funciona como un semáforo adelantado. El modelo del CIF define una recesión —en palabras textuales de la institución— “cuando la serie de tendencia-ciclo del EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica, la medición oficial de cuánto produce el país cada mes) tiene seis caídas consecutivas. Es decir, dos trimestres de caída”. Que ocho de diez variables caigan simultáneamente reduce la probabilidad de que la expansión continúe. Un dato revelador es el Índice de Difusión —que mide qué proporción de las series está creciendo—, que se desplomó de 80% en febrero a 60% en marzo y a apenas 20% en abril. En castellano: en febrero la mayoría de los indicadores empujaban hacia adelante; en abril, la mayoría ya tiraba hacia abajo. 4. ¿A quién afecta y cómo? Afecta al ciudadano de a pie en América Latina por dos canales. Uno directo para los argentinos: el modelo anticipa una posible contracción de la actividad, lo que suele traducirse en menor demanda de empleo, estancamiento de salarios reales y más cautela en el consumo. El otro es regional: Argentina es el tercer socio comercial de varios países vecinos y un freno en su economía reduce pedidos de manufacturas, servicios y turismo. Para un lector latinoamericano que comercia, invierte o simplemente monitorea el pulso regional, el dato de abril es una bandera amarilla con tendencia a roja. 5. ¿Cuál es la voz escéptica? El 88% es una probabilidad, no una certeza. El propio modelo del CIF descansa sobre datos observados en abril; un solo mes de mejora en las variables que hoy flaquean —un repunte en las ventas de autos o un cambio en las expectativas de los consumidores— puede modificar la trayectoria de la probabilidad hacia abajo. Pero el historial del indicador presta poca tranquilidad: cada vez que superó niveles comparables en ciclos anteriores, la recesión llegó. La pregunta no es si la señal es ruidosa o limpia, sino si los actores económicos —empresas, consumidores, gobierno— reaccionarán a tiempo o acelerarán la dinámica que el índice ya capturó. 6. ¿Qué vigilar después? El próximo dato mensual del Índice Líder. El CIF no especificó la fecha de publicación, pero suele difundirse dentro del mes siguiente. Si la probabilidad de recesión se mantiene por encima del 80% o sube otra vez, el consenso de mercado cambiará de tono: de “enfriamiento controlado” a “recesión en ciernes”. También conviene mirar el EMAE oficial: dos caídas mensuales consecutivas bastan para que el debate económico argentino pase del diagnóstico a la terapia.
Fuente: Perfil. Ver fuente original
Más sobre Inversiones
Recibe el resumen del vertical en tu correo cada semana.